Los tres dilemas políticos de la Reina del plata.

*Publicado originalmente en la Revista El Estadista.

 

Pensar la política porteña, a partir de ahora y luego de los resultados que arrojaron las PASO, donde

quedaron más interrogantes que certezas, invita a pensar varios dilemas importantes. UNEN es hoy

la fuerza política más votada en Capital Federal, mientras que Gabriela Michetti es la  candidata con

mayor cantidad de votos obtenidos de forma uninominal. En esta línea, el Frente Para la Victoria aun

manteniendo su caudal electoral podría perder su representación en el Senado, pero podría aumentar

sus bancas en Diputados. UNEN, logró desbancar al PRO en la Capital, al ganar en casi todas las comunas

a excepción de la Comuna 8 donde lo hizo el FPV y la Comuna 4 donde logró mantenerse el PRO (ambas

de la zona sur de la ciudad). Estos datos, aunque fríos, arrojan una realidad compleja para pensar la

política en la Ciudad. De aquí a Octubre, y sobre todo luego de pasadas las elecciones legislativas, será

importante plantear algunos temas importante para la discusión política.

1° Dilema, La sucesión de Macri: Al igual que Cristina y Scioli, el Jefe de Gobierno Porteño, Mauricio

Macri, no tiene posibilidad de ser reelegido, a excepción que se reforme la constitución de la ciudad.

Macri debe comenzar a delinear cuál será su futuro político en 2015, a la vez que debería dar señales

de quien o quienes podrán ser sus posibles sucesores. La falta de  mecanismos de democracia interna al

interior del PRO, donde todo parece sujeto a la vista y decisión de Mauricio Macri, establece un doble

patrón de comportamiento al interior de las filas del partido. Por un lado, la política cortesana que

aspira a administrar la cercanía con el Jefe de Gobierno. Por otro, se establece un juego cooperativo y

competitivo de alianzas móviles, donde los distintos actores se acercan entre sí o se separan en post

de poder mantener su importancia política dentro del Gobierno. Esto se complemente con la danzas

de distintos nombres al interior del oficialismo porteño, donde varias figuran parecen dispuestas a

disputar la primera magistratura porteña. Gabriela Michetti, candidata a primera senadora por la Ciudad

por el PRO y la política más votada de la Capital, quien además mantuvo el piso histórico del PRO en

este distrito, esbozó sus intenciones, al expresar que es “su sueño político” es suceder al actual Jefe de

Gobierno. En frente de Michetti, se encuentra el actual Jefe Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez

Larreta, quien se muestra como un posible sucesor al aparecer ejecutando y llevando adelante los

principales programas y políticas en la Ciudad. Rodríguez Larreta combina su gran exposición pública,

con su alto perfil dentro del gobierno de la Ciudad y su nivel de conocimiento en la sociedad, para

figurar como candidato natural a suceder a Macri y continuar con el proyecto del PRO en la ciudad.

Por otro lado, aparecen con menos fuerza, pero con iguales posibilidades, otros posibles candidatos.

En primer lugar la Vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, con un importante crecimiento de su

exposición pública fomentada por Rodríguez Larreta  y el propio Jefe Gobierno, intentando frenar el

avance de Michetti como la sucesora de Macri. Vidal demostró, a partir de varios hechos trágicos como

las inundaciones, su independencia y su capacidad de estar al frente de la Ciudad, lo que alertó a sus

mentores, quienes comenzar a frenar y recortar la exposición pública de Vidal.

Completan la lista de posibles sucesores, Diego Santilli y Cristian Ritondo quienes encabezan el sector

peronista dentro del gobierno de la ciudad, ellos tampoco esconden sus intenciones de ser Jefe de

Gobierno. Ese sector tiene representación dentro de la legislatura y cercanía a varios referentes del

peronismo no kirchnerista a nivel nacional y podrían aparecer como una opción viable si el fenómeno

Massa penetra este lado de la General Paz.

Con este mapa de situación, es importante entender la convivencia, la disputa de poder y de espacios

políticos dentro del mismo gobierno, donde conviven todos estos actores quienes se entrecruzan

intentando mantener su importancia, tejiendo alianzas que permitan obtener posibles aliados y sobre

todo intentando atraer la atención del Jefe de Gobierno.

2° Dilema, ser “oposición” o “alternativa” al PRO.   Por fuera del PRO, el dilema de ser oposición

o alternativa al mismo es importante para las fuerzas políticas de la Ciudad. Tanto el Frente para

la Victoria, como la centro-izquierda nucleada en UNEN, tendrán que dirimir internamente su

posicionamiento con respecto al gobierno de la ciudad tanto de cara a las elecciones legislativas locales,

como para 2015 cuando se elija Jefe de Gobierno.

El kirchnerismo y sus aliados, mantendrá su postura de ser oposición al macrismo en la Ciudad, y

buscará a partir de la movilidad de recursos y del aparato nacional, aumentar las posibilidades para

ser gobierno en la Ciudad. Dos factores importantes deben ser tenidos en cuenta, en primer lugar los

bajos niveles de aceptación del FPV en la Ciudad, donde el PJ como socio mayoritario de esta alianza,

nunca obtuvo buenos resultados electorales en el distrito, salvo en el ´93 cuando ganó la ciudad con

el menemista Erman González. Por otro lado, el desempeño de Filmus en las elecciones primarias

parece sellar las posibilidades de aumentar su bloque de legisladores porteños en las elecciones de

Octubre. Filmus, quien ya intentó sin éxito en dos oportunidades ser Jefe de Gobierno, enfrentará en

Octubre a Michetti y a UNEN. En ese sentido, hay  grandes posibilidades de que las bancas a senadores

por la Ciudad, sean ocupadas por el PRO y UNEN, lo cual obligará al peronismo porteño a buscar otras

alternativas por fuera de Filmus. Por último, los resultados de las PASO, llevan al FPV a pensar una nueva

estrategia y una oferta electoral atractiva para la legislatura porteña, que permita por un lado mejorar

su performance electoral y su representación en la Ciudad, pero también avanzar en la construcción de

posibles candidaturas a futuro.

Por otro lado, Los sectores de la centro –izquierda, después de años de experiencia balcanizada y

fragmentaria, intentan aparecer no como mera oposición al gobierno de la ciudad, sino como una

alternativa al mismo. En este sentido, una construcción a largo plazo de los sectores que hoy componen

UNEN, que permita ampliar en Octubre la representación legislativa de los mismos y la conformación

de un bloque grande dentro de la legislatura porteña, permitirá pensar en una alternativa de gobierno

para 2015. Los resultados en las PASO, les permiten al menos comenzar a ilusionarse en esta línea. Para

ello será fundamental que todos los actores acepten integrar una sola lista de candidatos a legisladores

y conformen un bloque unificado dentro del recinto porteño para comenzar a trabajar por un armado

con miras al 2015 que permite ser una alternativa al PRO. Este armado dependerá en gran medida de

la suerte que tenga un armado similar en la provincia de Buenos Aires, en los principales distritos del

país y sobre todo a nivel nacional, en donde la UCR hizo una gran elección en el norte y el sur del país,

ganando en lugares impensados como La Rioja o Santa Cruz.

3° Dilema, la construcción de políticas públicas a largo plazo. El PRO debe afrontar el dilema de

construir una ciudad metropolitana, desarrollando políticas de largo plazo en temáticas sensibles como

la educación, la salud, la seguridad, la sustentabilidad y el desarrollo. La posible alianza con el massismo

en la provincia de Buenos Aires, apunta quizás a afrontar estos problemas. La Ciudad debe articular

con los municipios linderos políticas que permitan mejorar el transporte, la seguridad, la salud y la

educación, entendiendo que no hay límites claros para atender estos problemas y que muchos de los

que utilizan los servicios  de la Ciudad, viven fuera de ella. En este sentido, pensar en el desarrollo de

políticas públicas de largo plazo, conlleva a pensar en la articulación entre el Jefe de Gobierno porteño y

los intendentes de los partidos bonaerenses de San Martin, Vicente López, Tres de Febrero, La Matanza,

Lomas de Zamora, Lanús y Avellaneda, muchos de los cuales se encuentran nucleados en el Frente

Renovador de Massa y otros en el FPV. Por tanto, la posible alianza del macrismo y el massismo, podría

ser visto como un esbozo para poder llevar adelante políticas públicas que permitan una construcción

a futuro, y sean fruto de la preocupación oficial por la construcción de una ciudad metropolitana. El

problema de esta aritmética sea quizás la asimetría de los volúmenes electorales de sus fuerzas. Hay que

ver si pueden ser socios luego de haber sacado tres millones de votos unos y medio millón los otros.

Los resultados de las PASO, donde se vio el triunfo de muchos de los intendentes que integran el Frente

Renovador y que lindan con la Capital Federal, podría ser el principio de un trabajo en conjunto y de

una construcción mayor. Asimismo, los resultados del PRO en Capital, quien sólo ganó en una Comuna,

es una señal de la preocupación de los porteños por la falta de respuesta en algunos temas sensibles y

recurrentes.

Concluyendo, la tensión que se genera por las visiones nacionales de la política en la Ciudad de Buenos

Aires, donde los porteños tienen una mayor nivel de percepción de los problemas nacionales como: La

seguridad, la inflación o los problemas macroeconómicos, y donde el juego político de la gestión a largo

plazo no se articula entre ninguna de las tres sillas de la mesa tripartita que se compone por Nación,

Provincia y Ciudad, lleva a que estos dilemas deban ser entendidos como los posibles ejes de la discusión

política porteña/metropolitana en el mediano y corto plazo, quien así no lo entienda, seguirá pensando

que la Ruta Nacional N° 3 se llama Juan Bautista Alberdi de este lado y Juan Manuel de Rosas del otro.