Las PASO y la sucesión, el talón de Aquiles del 2015.

Publicado en Noticias Electorales.

Mientras la oposición no peronista comienza a trabajar en un armado nacional, donde se discuten no sólo los cargos, sino también las estrategias y los socios que integrarán ese espacio, el oficialismo también discute sus armados de cara a los comicios presidenciales del año próximo. Sin reelección posible ni sucesor natural, Cristina Fernández de Kirchner se ve obligada a buscar un sucesor, que en los próximos meses comience a tender puentes con distintos sectores y pueda lograr una victoria electoral en 2015.

El primer punto, sobre el que ya se discute en el seno del oficialismo, es una modificación de la Ley de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, las “PASO”. En criollo, lo que quieren es que se deje de votar fórmula (Presidente-Vice) y se pase a votar por “candidato”, de esta manera, los dos precandidatos más votados serían automáticamente proclamados candidatos, o el más votado podría elegir a su vice entre los postulantes. Actualmente, la Ley Electoral vigente determina que los binomios de precandidatos a presidente y vice deban competir en las PASO en fórmulas cerradas y prohíbe alterarlas una vez sobrepasada la interna.

Ante este posible cambio en las reglas, se abren varios escenarios hipotéticos: En primer lugar, las PASO dentro del PJ, no ya el Frente para la Victoria, se convierten en un atractivo para todos los “peronistas” presidenciables, entre ellos Sergio Massa y Daniel Scioli, y evitaría una alta dispersión de votos. Esto asegura una posible continuidad del actual gobierno, aunque “por otros carriles”. Por otro lado, también beneficiaría a los candidatos más competitivos del acuerdo que arman el Panradicalismo, la Coalición Cívica y el FAP, ellos serían Cobos y Binner, que preferirían elegir a sus vices, y que de no salir primeros optarían por pelear (con grandes chances), las gobernaciones de sus respectivas provincias: Mendoza y Santa Fé.

Desde el kirchnerismo se ilusionan con esta posibilidad, ya que garantizaría varias cuestiones. La primera es la continuidad del ”modelo”. La segunda, evitaría la división y aseguraría que todos los candidatos compitan entre sí, sorteando la dispersión de votos y consolidando una primera minoría en las elecciones generales. Por último, esta posibilidad abriría las puertas para que el kirchnerismo pueda colocar un Vicepresidente propio, quizás alguno de los presidenciables del gabinete o un gobernador amigo, dentro de una fórmula encabezada por Daniel Scioli, hombre del que casi todos en el kirchnerismo desconfían. De esta manera, el gobierno lograría la constitución de una formula competitiva y equitativa, pero sobre todo, que asegure un pacto de gobernabilidad y evite una sangría judicial luego de 2015.

Por otro lado, en la oposición la tarea no es sencilla, y se mezclan varios intereses contrapuestos. Por un lado, Massa podría o bien jugar a fondo en una primaria con Scioli (esta estrategia estaría impulsada por los intendentes peronistas de la Provincia de Buenos Aires), o bien armar sus propias PASO eligiendo un sparring del interior. En ese armado se habla mucho de algunos intendentes radicales como Pechi Quiroga (Neuquén), Ramón Mestre (h) (Córdoba) o algún ex gobernador peronista con peso propio como Reutemann. Massa, como siempre, es una incógnita que se develará a último momento. Lo que sí queda claro, es que ir sólo con su fórmula ya armada a las PASO, lo vuelve menos tentador que otras alternativas en donde la gente podría ordenar las precandidaturas.

El espacio del Panradicalismo y el FAP se debate entre dos geografías y dos intenciones. Por un lado están quienes quieren replicar UNEN a nivel nacional, y por otro, los que quieren sumar todo eso más el PRO de Mauricio Macri. Pero además de la discusión de hasta dónde se traza la línea divisoria, también está la discusión de las reglas. En ese sentido hay un equipo que prefiere que el precandidato más votado de las PASO elija al vice, y por otro lado, quienes quieren asegurarse que los más votados integren la fórmula presidencial. En cualquiera de las dos opciones pesa fuerte en la negociación de los candidatos a Gobernador de la Pcia. de Buenos Aires y la Jefatura de Gobierno porteña.

En conclusión, el 2014 será un año de definiciones, desde la oposición no desalientan el cambio en las PASO, lo cual daría mayores posibilidades a todos los candidatos y volvería más atractivo el sistema. Restan largos meses por delante, donde el oficialismo y la oposición deberán decidir con qué reglas jugar y cómo participarán de las PASO. Una estrategia fallida podría llevar al oficialismo a una segunda vuelta que daría mayores posibilidades al arco no peronista de gobernar el país.

Ya se discute la sucesión presidencial, y no sólo en la Casa de Gobierno, sino también en todos los ámbitos políticos, como así también académicos. Será cuestión de tiempo nomás, pero también de “muñeca y de Ciencia Política, como tiene que ser.